rainbow.

El cielo de Magritte

«Con demasiada frecuencia tendemos a reducir lo extraño a lo familiar. Mi intención es devolver lo familiar a lo extraño.»
René Magritte

Magritte pintó el cielo como nadie, ese azul limpio, esas nubes perfectas que convertían lo cotidiano en algo ligeramente extraño, casi soñado. Rainbow nace de esa misma mirada al cielo: circonitas de talla cuadrada engastadas en carril que recorren un degradado de color, como el arcoíris que aparece justo después de la lluvia.

Ya sea chapada en rodio u oro, la gargantilla realizada en plata de ley, es la pieza que mejor entiende esta idea, se adapta al cuello con una naturalidad absoluta. La rivière y los anillos tipo alianza llevan el degradado a un gesto más clásico, mientras que los aros, en dos tamaños, lo convierten en algo más desenfadado.

Para los días más sencillos, un collar con una barrita suspendida de una cadena fina, todo el color, reducido a su gesto más mínimo.
Realizada en plata de ley bañada en oro o rodio, con circonitas de colores en talla cuadrada. El cielo, después de la tormenta, convertido en joya.